Cómo se siente un tiro...
![]() |
| "Estoy en la mesita de luz de la gente", dice Bruno, sin temor. |
La primera vez que lo ojeé me aborreció. Como se siente un tiro es un libro tranquilo, no es de esos que te movilizan y te hacen cambiar la manera de ver el mundo, tampoco te recomienda como vivir -lejos está Bruno, me parece, de toda autoayuda-. Por el contrario, Como se siente... es un libro que te cuenta pequeños mundos, te deja ver entre los barrotes de prisiones diarias y ajenas, es como tener entre las manos un anecdotario, un anecdotario escrito por muchas personas diferentes. Todas con un mismo estilo.
Eso sea quizás, lo que me atrae de este libro, lo que Bruno consigue con su libro. Y digo su libro y no su pluma, porque su pluma me produce algo diferente.
Bruno deja a la luz pedazos de vida, cosas tristes y amargas, alegres, hermosas, vidas ajenas a las que uno no tendría acceso si no fuera por el escritor tranquilo que hay en él.
Por otro lado, no queriendo quitarle mérito y admirando su valentía, no puedo dejar de decir lo aburrido que me pareció su libro en una primera leída. ("Leo mucho sobre periodismo narrativo. No leo ficción", advierte. Quizás esto tenga algo que ver. Quizás en eso chocamos).
Demasiada formalidad, demasiado esquemático, demasiado académico para mi gusto. Hasta que lo dejé reposar en un estante por dos semanas. Que se asiente, como todo lo que necesita madurar. Le di tiempo. (Aunque debo reconocer que de vez en cuando le echaba una mirada de reojo, solo para saber que estaba ahí, que no se había ido). Decidí que se quedara ahí, solo, quité A sangre fría de Capote y Operación Masacre y los corrí a otro mueble, solo para que esté más cómodo.
Cuando ya me cansé de otras lecturas volví a él. Y descubrí que había algo que sí me gustaba de este libro. Y no era la técnica ni el estilo, sino que podía saber muchas cosas de una ciudad que caminé muchos días -y muchas noches- pero sin saber todas las historias que la habitan. Lo que realmente me gusta del libro es eso, las historias que me cuenta, y es lo que agradezco. No puedo compararlo con otros escritores, no corresponde, sería insultante. No quiero volver a hacerlo. Hoy aprendí que cada escritor puede dar algo nuevo, aunque no nos guste.
Todos los días se aprende algo nuevo.

Comentarios
Publicar un comentario